

Un equipo de investigadores de Australia ha creado anticuerpos diseñados en laboratorio capaces de combatir bacterias resistentes a medicamentos, según anunció el Instituto Doherty. Los anticuerpos atacan un azúcar llamado ácido pseudamínico que se encuentra exclusivamente en la superficie de células bacterianas, permitiendo al sistema inmunológico identificar y destruir con precisión las bacterias dañinas sin afectar células humanas.
Investigadores australianos han desarrollado una nueva estrategia para enfrentar las infecciones bacterianas resistentes a antibióticos mediante anticuerpos especialmente diseñados que reconocen un marcador molecular único presente solo en bacterias, según informó el Instituto Doherty de la Universidad de Melbourne.
El enfoque se basa en anticuerpos que identifican el ácido pseudamínico (Pse), un azúcar que se encuentra exclusivamente en la superficie de muchas especies bacterianas y que desempeña un papel clave en su supervivencia y virulencia, según el equipo de investigación. Al marcar las bacterias con este azúcar, los anticuerpos ayudan al sistema inmunológico a localizar y destruir rápidamente los patógenos.
El equipo fue codirigido por el profesor asociado Nichollas Scott de la Universidad de Melbourne en el Instituto Doherty, el profesor Richard Payne de la Universidad de Sídney y el profesor Ethan Goddard-Borger del Instituto Walter y Eliza Hall (WEHI), según el comunicado institucional. Los investigadores lograron crear anticuerpos capaces de reconocer el Pse con notable precisión.
La importancia del ácido pseudamínico radica en que aparece en una amplia gama de especies bacterianas, lo que ha representado un desafío de larga data para los científicos que intentan comprenderlo, según los investigadores. Esta característica convierte al Pse en un objetivo prometedor para tratamientos que podrían funcionar contra múltiples tipos de bacterias resistentes.
El desarrollo llega en un momento crítico para la salud pública global. Según datos presentados en la Conferencia sobre Resistencia Antimicrobiana de la Universidad Purdue celebrada en febrero de 2026, más de 2.8 millones de casos de infecciones resistentes a antibióticos ocurren anualmente en Estados Unidos, resultando en 35,000 muertes, según reportó en 2024 los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de ese país.
La resistencia antimicrobiana (AMR, por sus siglas en inglés) representa una amenaza significativa para la salud pública a nivel mundial, y las infecciones multirresistentes se prevé que solo empeorarán con el tiempo, según la Fundación de las Naciones Unidas en 2021. El aumento en la incidencia de patógenos bacterianos hipervirulentos y multirresistentes se ha atribuido al uso, uso excesivo y mal uso de antibióticos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en 2016.
Los expertos coinciden en que la resistencia antimicrobiana es un problema complejo en la intersección de la salud humana, animal y ambiental, conocido como enfoque "Una Salud", que solo puede abordarse mediante un enfoque multidisciplinario, según se destacó en la conferencia de Purdue.
El nuevo enfoque con anticuerpos diseñados ofrece una alternativa potencial a los antibióticos tradicionales para tratar infecciones difíciles que ya no responden a los medicamentos convencionales, según los investigadores del Instituto Doherty. Al permitir que el sistema inmunológico identifique con precisión las bacterias dañinas, este método podría conducir a tratamientos novedosos sin depender de antibióticos que enfrentan creciente resistencia.
La investigación representa un avance en la búsqueda de soluciones contra las superbacterias, término utilizado para describir bacterias que han desarrollado resistencia a múltiples antibióticos. A diferencia de los antibióticos que atacan directamente las bacterias y pueden generar resistencia con el tiempo, los anticuerpos diseñados funcionan potenciando la capacidad natural del cuerpo para combatir infecciones.
Aunque el desarrollo se encuentra en etapa de investigación, los científicos consideran que comprender y aprovechar marcadores como el ácido pseudamínico podría abrir nuevas vías terapéuticas. El siguiente paso será determinar la eficacia de estos anticuerpos en ensayos clínicos y evaluar su potencial como tratamiento viable para pacientes con infecciones resistentes a antibióticos.