Un equipo internacional de investigadores liderado por el paleontólogo Steve Brusatte de la Universidad de Edimburgo está explorando si los cráneos de aves modernas pueden revelar pistas sobre las capacidades cognitivas de dinosaurios extintos como el Tiranosaurio rex. La investigación se basa en que las aves son descendientes directos de los dinosaurios y podrían conservar características cerebrales que permitan inferir comportamientos complejos en sus ancestros prehistóricos.