Investigadores del Instituto Niels Bohr en Dinamarca han superado una barrera tecnológica de décadas al conseguir enviar fotones individuales coherentes a través de las redes de fibra óptica convencionales, abriendo la puerta a comunicaciones cuánticas seguras sin necesidad de nueva infraestructura. El avance, publicado en Nature Nanotechnology, permite que partículas de luz imposibles de copiar o dividir viajen a longitudes de onda compatibles con las telecomunicaciones actuales, eliminando uno de los mayores obstáculos para construir una internet cuántica a escala global.