Investigadores de la Universidad de Chicago desarrollan aeronaves capaces de volar a 20 kilómetros de altura para dispersar materiales reflectantes en la estratosfera, en un esfuerzo por combatir el calentamiento global mediante la manipulación deliberada del clima. El proyecto, liderado por el científico David Keith, busca resolver los desafíos técnicos de la geoingeniería solar, una tecnología controvertida que podría reducir temperaturas globales pero que enfrenta críticas por sus riesgos impredecibles y dilemas éticos sobre quién decide el clima del planeta.