Investigadores de la Universidad de Chicago han desarrollado un biomarcador basado en metilación del ADN capaz de rastrear la exposición al arsénico y predecir riesgos de toxicidad, según un estudio publicado en abril de 2026 en la revista International Journal of Epidemiology. El hallazgo ofrece una herramienta para monitorear los efectos en la salud de más de 200 millones de personas expuestas mundialmente a este tóxico a través del agua potable contaminada.