Un equipo internacional de investigadores liderado por geofísicos de la Institución Scripps de Oceanografía de la Universidad de California en San Diego ha resuelto un enigma de tres décadas: por qué una falla submarina a 1.600 kilómetros de la costa de Ecuador genera terremotos de magnitud 6 con regularidad casi cronométrica cada cinco o seis años. La respuesta, publicada en la revista Science, revela que zonas de barrera dentro de la falla actúan como frenos naturales que limitan sistemáticamente el tamaño de los sismos.