Cientos de migrantes detenidos en el Centro de Procesamiento de North Lake en Baldwin, Michigan, la mayor cárcel migratoria del Medio Oeste de Estados Unidos, iniciaron una huelga de hambre a inicios de la semana pasada para protestar por condiciones que califican de inhumanas, según organizaciones civiles y testimonios de reclusos. El Departamento de Seguridad Nacional niega categóricamente la existencia de la huelga y rechaza las acusaciones sobre condiciones deficientes en el centro operado por la empresa privada GEO Group.