El cierre parcial del gobierno estadounidense que dejó sin financiación al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) durante 75 días terminó el jueves, pero más de 1.110 agentes de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) renunciaron desde el 14 de febrero, según informó un portavoz de la agencia a TIME. Los expertos advierten que el impacto en los viajes aéreos podría persistir durante meses, especialmente con la Copa Mundial de la FIFA y la temporada alta de verano aproximándose.