El canciller alemán Friedrich Merz enfrenta una crisis política sin precedentes a días de cumplir un año en el poder, con tensiones abiertas con su socio de coalición, el Partido Socialdemócrata, que amenazan con paralizar las reformas estructurales que el país necesita. Entre el 70% y el 80% de los alemanes están insatisfechos con su gestión, según las últimas encuestas, mientras la ultraderecha lidera las intenciones de voto con un 28%, superando a su propio partido.