Los enfrentamientos persisten en el sur del Líbano a pesar de la diplomacia estadounidense para formalizar un alto el fuego parcial entre Israel y Hezbolá, evidenciando la dificultad de separar la violencia fronteriza de las negociaciones multilaterales más amplias entre Estados Unidos e Irán. El presidente Donald Trump anunció un acuerdo para detener los ataques, pero las declaraciones desde Jerusalén y los bombardeos continuos revelan profundas discrepancias sobre los términos de cualquier tregua.