El candidato presidencial ultraderechista Abelardo de la Espriella recibió a finales de abril el wararat o bastón de mando del pueblo Wayúu en La Guajira, el mismo símbolo que hace cuatro años entregaron a Gustavo Petro. El giro político refleja el descontento de sectores indígenas con el gobierno de izquierda, que acusan de traicionar promesas y favorecer solo a ciertas organizaciones, según reporta El País. La fractura desafía la narrativa tradicional de que las comunidades indígenas colombianas son monolíticamente de izquierda, en medio de una contienda electoral con doce candidatos rumbo a la primera vuelta del 31 de mayo de 2026.