

La Cumbre Climática de Belém presentó iniciativas pioneras para restaurar tierras agrícolas, fortalecer la agricultura familiar y reducir emisiones en sistemas alimentarios, con la participación de diez países y múltiples organizaciones internacionales.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático COP30, celebrada en Belém, Brasil, marcó un punto de inflexión en la lucha contra el cambio climático con el lanzamiento de múltiples planes innovadores centrados en la transformación de los sistemas alimentarios mundiales.
Una de las iniciativas más destacadas fue el Acelerador RAIZ, respaldado por diez países, que busca restaurar tierras agrícolas degradadas mediante la movilización de capital privado. Según datos presentados, casi mil millones de hectáreas de tierras agrícolas están degradadas, lo que reduce los rendimientos y empuja a los agricultores a expandirse hacia ecosistemas naturales.
El plan TERRA, otra iniciativa clave, posiciona a agricultores familiares, pueblos indígenas y comunidades locales como actores fundamentales en la transformación de los sistemas alimentarios. El programa se enfoca en fortalecer cooperativas, establecer centros de capacitación regionales y ampliar el acceso a semillas nativas y tecnologías sostenibles.
En el ámbito de los sistemas alimentarios acuáticos, la Iniciativa Global de Algas de la ONU lanzó dos planes para impulsar soluciones climáticamente resilientes. Estos planes buscan integrar alimentos acuáticos en las contribuciones determinadas a nivel nacional y desbloquear financiamiento para pequeñas y medianas empresas.
La Declaración de Belém sobre Fertilizantes, impulsada por Reino Unido y Brasil, representa otro avance significativo. El objetivo es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en la producción de fertilizantes y optimizar la eficiencia nutricional a nivel global para 2035.
La Alianza de Campeones para la Transformación de Sistemas Alimentarios amplió su membresía e incluyó a Colombia, Vietnam e Italia, demostrando un creciente compromiso internacional con estas iniciativas.
La COP30 también destacó el papel de las mujeres, con Brasil lanzando un protocolo para promover su liderazgo en emergencias climáticas, subrayando que son actores fundamentales en la búsqueda de soluciones.
Según Ana Toni, CEO de la COP30, estas iniciativas representan un paso crucial para 'avanzar con propósito' en la acción climática global, construyendo cimientos sólidos para los próximos cinco años de implementación.