El régimen de Kim Jong Un ejecutó a 153 personas entre enero de 2020 y diciembre de 2024, un incremento del 250% respecto al período anterior, según reveló el Grupo de Trabajo de Justicia Transicional tras entrevistar a 880 desertores norcoreanos. El aumento más pronunciado se registra en ejecuciones relacionadas con consumo de contenido cultural extranjero, con 38 condenas a muerte por ver películas o música surcoreana, frente a siete casos en el período equivalente anterior al cierre fronterizo.