Las tensiones geopolíticas vinculadas a Irán han costado a Francia entre 4.000 y 6.000 millones de euros, según el ministro de Finanzas Roland Lescure, mientras trabajadores del sector energético intensifican protestas por salarios en instalaciones de TotalEnergies. La crisis ha disparado los precios energéticos globales y elevado los costos de endeudamiento del gobierno francés, complicando la planificación fiscal de un país que ya enfrenta un déficit considerable.