El bloqueo del estrecho de Ormuz desde febrero de 2026 ha reducido el tráfico marítimo en más de 95%, provocando una escasez global de fertilizantes que amenaza con reducir los rendimientos agrícolas en la segunda mitad de 2026 y durante 2027, según advirtió la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Los precios de la urea han aumentado casi 60%, pasando de 450 dólares por tonelada antes del conflicto a más de 700 dólares, mientras que el amoníaco registra incrementos superiores al 75%, impactando especialmente a países dependientes de importaciones en África, Asia y Medio Oriente.