La relación en materia de seguridad entre México y Estados Unidos enfrenta su mayor crisis en 14 meses de gobiernos de Claudia Sheinbaum y Donald Trump. Dos agentes de la CIA murieron el 19 de abril en un accidente en Chihuahua durante un operativo antinarcóticos sin autorización federal, según confirmó el gabinete de seguridad mexicano. Días después, el Departamento de Justicia estadounidense acusó por narcotráfico al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y pidió su extradición, colocando a la presidenta mexicana ante una disyuntiva explosiva que amenaza tanto la relación bilateral como la estabilidad política interna.