Crisis energética en Cuba paraliza la economía y atrapa a empresarios españoles en la isla
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Crisis energética en Cuba paraliza la economía y atrapa a empresarios españoles en la isla

La falta de combustible y los apagones eléctricos han sumido a Cuba en una crisis sin precedentes que ha paralizado la economía de la isla, dejando atrapados a empresarios españoles y provocando el cierre de aeropuertos para vuelos internacionales. Esta situación se ha agravado tras las sanciones impuestas por Estados Unidos que han cortado el suministro de petróleo desde Venezuela y México.

INTERNACIONAL10 FEB 2026

La crisis energética que atraviesa Cuba ha alcanzado niveles críticos, paralizando prácticamente toda la actividad económica en la isla y dejando a empresarios españoles atrapados en un país sin combustible ni electricidad. "Me quedan 20 litros de combustible y me tienen que durar hasta el domingo que tengo un vuelo a China", relata un empresario español que trabaja en La Habana desde hace 20 años, según fuentes consultadas por El País.

La situación se ha deteriorado drásticamente tras las sanciones impuestas por el gobierno de Donald Trump, que a finales de enero declaró "la emergencia nacional" sobre Cuba y anunció medidas económicas contra cualquier país que venda petróleo a la isla. Estas restricciones han provocado la interrupción de los envíos de combustible desde Venezuela y México, dejando a Cuba prácticamente sin suministro energético.

Los empresarios españoles consultados, que prefieren mantener el anonimato por temor a represalias del régimen cubano, describen un panorama desolador: "La situación es muy mala desde la pandemia, pero este último estrangulamiento de Estados Unidos está provocando una crisis sin precedentes, en la que se juntan los apagones de luz y la ausencia del gasóleo", señala uno de ellos.

La falta de combustible ha paralizado el transporte público y privado, obligando a las empresas a dejar a sus trabajadores en casa. A diferencia de lo ocurrido durante la pandemia, el teletrabajo resulta imposible en Cuba debido a la falta de suministro eléctrico y conexiones inalámbricas fiables. "La economía está bloqueada", resume uno de los empresarios consultados.

Los hoteles, ante los bajos niveles de ocupación, han optado por cerrar parte de sus instalaciones. La cadena española Meliá ha cerrado tres de sus establecimientos y ha destinado parte de las habitaciones a alojar al personal que no puede trasladarse a sus domicilios por la falta de transporte.

El impacto de la crisis no se limita a las empresas que operan en la isla. El tejido industrial español que exportaba a Cuba, principalmente en los sectores farmacéutico y alimentario, también se ha visto gravemente afectado. La patronal catalana Foment del Treball ha denunciado impagos del gobierno cubano por valor de 350 millones de euros, según un informe reciente.

La Plataforma de Afectados por los Impagos del Gobierno Cubano, creada hace dos años, agrupa a empresas de toda España perjudicadas por estos impagos, de las que el 40% son catalanas. Un portavoz de esta plataforma asegura que el grueso de la deuda se acumuló entre 2017 y 2019, y que "la mala praxis del Ejecutivo cubano nada tiene que ver con la reciente amenaza de intervención de Donald Trump".

El informe de Foment calificaba de "crítica" la situación financiera de un 15% de las empresas afectadas, que han tenido que cesar su actividad o cerrar por su dependencia exclusiva de Cuba. "La cifra de 350 millones ha bajado, pero porque algunos de los acreedores han suspendido pagos", señala el portavoz.

La crisis ha alcanzado también al sector aéreo. El régimen cubano ha reconocido la gravedad de su situación al advertir a aerolíneas y pilotos de la imposibilidad de garantizar combustible para aviones en varios aeropuertos del país, incluido el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana. Esta medida entró en vigor el martes y se prolongará, al menos, hasta el 11 de marzo, según la notificación oficial difundida el domingo 8 de febrero.

Según esta notificación, el combustible de aviación no estará disponible en nueve aeropuertos del país durante ese periodo. Las consecuencias no se han hecho esperar: Air Canada anunció la suspensión de sus operaciones hacia la isla, mientras que otras compañías han optado por retrasos o escalas técnicas en República Dominicana antes de continuar rumbo a La Habana.

Ante esta situación, México ha intensificado su apoyo a Cuba. Dos buques de la Armada mexicana salieron el domingo de Veracruz con 814 toneladas de víveres hacia la isla. La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha prometido que esos cargamentos no serán los últimos: "Nosotros vamos a seguir apoyando y seguimos haciendo todas las acciones diplomáticas necesarias para poder recuperar el envío de petróleo, porque no se puede ahorcar a un pueblo así, de esa manera. Es muy injusto", expresó en su rueda de prensa del lunes.

Sheinbaum ha criticado el decreto publicado por Estados Unidos y ha hecho un llamado internacional para mostrar solidaridad con el pueblo cubano. "Esta sanción no puede poner en una circunstancia como la que está el pueblo cubano, más allá de si se está de acuerdo o no con el gobierno de Cuba. No está bien", señaló la mandataria mexicana.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, agradeció el apoyo de México en sus redes sociales: "Gracias, México. Por la solidaridad, el afecto, el abrazo siempre cálido a Cuba". Sin embargo, la isla ha advertido que su principal necesidad es el petróleo ante una urgente carencia de combustible.

El deterioro de la situación no se limita al ámbito aeroportuario. El régimen anunció el lunes la reducción del horario bancario y la suspensión de actividades culturales. En La Habana, el transporte público en autobús ha quedado prácticamente paralizado, dejando a miles de ciudadanos atrapados entre apagones prolongados, colas interminables y una escasez de combustible que afecta a la vida diaria.

La emergencia energética ha obligado también a cancelar eventos emblemáticos, como la Feria Internacional del Libro de La Habana, prevista para este fin de semana, y a reorganizar la temporada nacional de béisbol con criterios de ahorro. Las empresas distribuidoras de combustible comunicaron, además, que dejarán de vender gasolina en pesos cubanos, limitando las ventas a dólares y estableciendo un máximo de 20 litros por persona.

El jueves, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, protagonizó un discurso televisado de dos horas en el que admitió el impacto de la situación y anticipó nuevas medidas en los próximos días. Sus palabras, sin embargo, no lograron disipar el malestar de una población exhausta.

Las sanciones estadounidenses contra Cuba se mantienen desde hace más de seis décadas y han condicionado de forma estructural la economía de la isla. No obstante, el endurecimiento de la política de Washington y el nuevo equilibrio regional han llevado esa presión a niveles inéditos, poniendo en jaque la sostenibilidad del modelo económico cubano.

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