La guerra en Irán de 2026 ha desencadenado una crisis energética global que golpea especialmente a Taiwán, donde el cierre del Estrecho de Hormuz ha cortado el 70% de sus importaciones de petróleo crudo y el 38% de gas natural licuado, según el Consejo Atlántico. La situación expone la fragilidad de la isla ante un potencial bloqueo naval por parte de China, que podría capitalizar la dependencia energética taiwanesa tras el cierre de sus plantas nucleares en 2025, advierten analistas del Instituto Atlas de Asuntos Internacionales.