Cincuenta y ocho orangutanes de Tapanuli, de una población total de menos de 800 ejemplares, murieron en noviembre pasado tras cuatro días de lluvias extremas y deslizamientos de tierra en la isla indonesia de Sumatra, según revela un estudio publicado este miércoles. El ciclón Senyar, que devastó la región y mató a más de 1.000 personas en el sudeste asiático, empujó a esta especie de grandes simios, la más amenazada del planeta, aún más cerca de la extinción.