Cuba se encuentra al borde de lo que expertos llaman la 'hora cero': el agotamiento completo de sus reservas de combustible. Tras más de un mes desde que la administración Trump declaró una emergencia nacional sobre la isla y amenazó con aranceles a países que le suministren petróleo, el país caribeño sobrevive exprimiendo sus últimas gotas de combustible mientras enfrenta apagones de más de 20 horas diarias. Un solo barco ruso con 200.000 barriles de diésel navega lentamente hacia la isla, pero los investigadores advierten que si para finales de marzo no llega combustible, Cuba alcanzará un punto sin retorno.