El gobierno cubano lanzó una campaña para que más de seis millones de ciudadanos firmen un compromiso de defender la Revolución, en medio de una crisis económica devastadora con apagones de más de 20 horas diarias, escasez de alimentos y medicamentos, y amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de tomar la isla militarmente. La iniciativa, presentada durante el desfile del Primero de Mayo en La Habana, enfrenta el rechazo de una población exhausta que denuncia coerción laboral para obtener las firmas.