Las libretas de racionamiento que alimentaron a los cubanos durante seis décadas ya no son suficientes para subsistir, según residentes de La Habana consultados en mayo de 2026. Con estanterías vacías en las bodegas estatales, salarios mensuales de apenas 8 a 16 dólares y precios en alza, millones de cubanos enfrentan una crisis alimentaria que muchos describen como peor que el Período Especial de los años noventa.