

Tres selecciones de la Concacaf sellaron su boleto al Mundial 2026, con Curazao haciendo historia como el país más pequeño en clasificar, Panamá ratificando su presencia y Haití regresando después de 50 años de ausencia.
La última fecha de las eliminatorias de la Concacaf dejó tres clasificaciones memorables para la Copa del Mundo 2026. Curazao, una isla caribeña con menos de 200.000 habitantes, logró un hito histórico al convertirse en el país más pequeño en clasificar a un Mundial, tras un tenso empate 0-0 contra Jamaica en Kingston.
Panamá, por su parte, aseguró su segundo Mundial consecutivo tras Rusia 2018, goleando 3-0 a El Salvador. El equipo, dirigido por Thomas Christiansen, terminó invicto en las eliminatorias y celebró con gran euforia su clasificación.
Haití completó la terna con un emotivo regreso al Mundial después de 50 años. Su última participación había sido en Alemania 1974. La victoria 2-0 sobre Nicaragua, jugada como local en Curazao debido a la crisis en su país, selló un liderato inesperado en su grupo.
La clasificación de estos tres equipos se produce en un contexto especial, marcado por la ausencia de potencias tradicionales como México, Estados Unidos y Canadá —que ya estaban clasificados como países anfitriones—, lo que abrió oportunidades para selecciones más modestas.
En contraste, Costa Rica y Honduras quedaron eliminadas sin siquiera acceder a la repesca, un golpe duro para dos potencias tradicionales de la región. Miguel 'Piojo' Herrera anunció que no continuará al frente de Costa Rica, mientras Reinaldo Rueda rompió en llanto tras la eliminación hondureña.
Aún restan definirse seis cupos mundialistas mediante repechajes: dos cupos internacionales y cuatro europeos, que se resolverán en marzo de 2026. El Mundial se jugará en Canadá, Estados Unidos y México, con un formato expandido a 48 selecciones.