La empresa estadounidense de software Cursor, valorada en miles de millones de dólares, se encuentra en el centro de una polémica tras revelarse que su herramienta Composer 2 utiliza el modelo de inteligencia artificial chino Kimi K2.5 sin la atribución requerida por su licencia, según discusiones en Hacker News. La controversia expone tensiones sobre propiedad intelectual en el sector de IA y cuestiona la narrativa de superioridad tecnológica estadounidense.

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