Los despidos relacionados con la inteligencia artificial están desafiando la capacidad de respuesta de los programas de seguridad social del gobierno estadounidense, según un análisis del corresponsal jefe de economía del New York Times, Ben Casselman. El fenómeno, que se intensifica en 2026, expone las limitaciones de un sistema diseñado para crisis laborales tradicionales frente a la disrupción tecnológica acelerada.