Lauren Schultz, directora ejecutiva de McDonald's en Reino Unido e Irlanda, se negó a abordar las denuncias de acoso sexual, racismo y abuso que afectaron a más de 100 empleados de la cadena de comida rápida, afirmando que la compañía ha "trazado una línea" sobre el pasado. La declaración se produce mientras McDonald's lanza un programa de prácticas laborales para 2.500 jóvenes, en medio de críticas de exempleados y sindicatos que exigen transparencia sobre la cultura laboral tóxica documentada en investigaciones de 2023 y 2024.