

La Policía irlandesa se enfrentó a manifestantes en el exterior del Citywest Hotel, un centro de acogida de solicitantes de asilo, en una segunda noche consecutiva de tensiones marcadas por la violencia y el desorden público.
Los altercados se produjeron en el exterior del Citywest Hotel, ubicado en Dublín, donde se alberga a solicitantes de asilo. Durante el enfrentamiento, los manifestantes lanzaron ladrillos y fuegos artificiales contra los agentes policiales, quienes respondieron utilizando cañones de agua para dispersar a la multitud.
Según informó la Policía, un agente resultó herido durante la confrontación. Además, un helicóptero desplegado para vigilar la situación fue apuntado con láseres desde tierra, lo que incrementó la tensión en el lugar. Varias personas fueron detenidas durante los disturbios.
Las autoridades condenaron enérgicamente la violencia y señalaron que la protesta estaba lejos de ser pacífica. Describieron el incidente como un evento marcado por comportamientos desordenados y agresivos.
Este episodio representa la segunda noche consecutiva de disturbios en la zona, lo que refleja la creciente tensión en torno a las políticas irlandesas de alojamiento para solicitantes de asilo. Las autoridades mantienen su llamado a la calma y al respeto por las instituciones y los procesos legales de inmigración.