Violentas protestas antiinmigrantes se propagaron por varias ciudades del Reino Unido esta semana, con los episodios más graves registrados en Belfast, Irlanda del Norte, donde turbas atacaron hogares y vehículos de personas por el color de su piel. Los disturbios, que comenzaron el lunes y martes en la capital norirlandesa, se extendieron el miércoles a otras localidades británicas, según reportes de medios locales. El detonante fue un video viral de un apuñalamiento que involucró a un sospechoso sudanés y una víctima irlandesa.