Un vehículo Dodge Charger se ha convertido en el primer automóvil de producción en Norteamérica equipado con una batería de estado sólido para pruebas en carretera, según anunció el grupo automotriz Stellantis. La tecnología, desarrollada en colaboración con la empresa estadounidense Factorial Energy, promete duplicar la densidad energética de las baterías actuales y reducir el tiempo de carga de 15 a 90 por ciento a solo 18 minutos, marcando un avance significativo hacia la comercialización masiva de esta revolucionaria tecnología para vehículos eléctricos.