Un dron de fabricación iraní impactó la madrugada del lunes contra la base militar británica de Akrotiri en Chipre, pocas horas después de que el primer ministro británico Keir Starmer anunciara que autorizaba a Estados Unidos el uso de bases del Reino Unido para atacar depósitos de misiles iraníes. El ataque, que causó daños mínimos sin víctimas, marca la primera vez que el conflicto de Oriente Próximo alcanza territorio de la Unión Europea, según confirmó el Ministerio de Defensa británico.
El ataque con dron ocurrió alrededor de la medianoche hora local del domingo (una de la madrugada del lunes en horario peninsular español) contra las instalaciones de la Real Fuerza Aérea británica en Akrotiri, situada en el suroeste de la isla de Chipre, según confirmó el Ministerio de Defensa del Reino Unido. El presidente chipriota Nikos Christodoulides identificó el dispositivo como un dron tipo Shahed de fabricación iraní.
El portavoz del Ministerio de Defensa británico aseguró que el ataque causó "daños mínimos" y no provocó bajas. "Tanto la base como el personal continúan operando con normalidad, para proteger la seguridad del Reino Unido y nuestros intereses", especificó el portavoz. Sin embargo, el Gobierno británico ordenó que saliera de las instalaciones y se dispersara por el pueblo cercano "todo el personal no esencial".
El Gobierno chipriota informó que dos drones adicionales dirigidos hacia Chipre fueron interceptados con éxito durante el lunes. El portavoz gubernamental Konstantinos Letymbiotis escribió en su cuenta de X que "dos vehículos aéreos no tripulados que se dirigían hacia las Bases Británicas en Akrotiri fueron enfrentados a tiempo". Las alarmas sonaron nuevamente en la base durante el mediodía del lunes, y aviones militares despegaron en respuesta.
Como medida de precaución, el aeropuerto internacional de Pafos, situado a unos 60 kilómetros de la base de Akrotiri, fue evacuado durante varias horas tras recibirse informaciones sobre la presencia de una aeronave no tripulada, según informó la agencia EFE. El aeropuerto posteriormente reanudó su actividad.
El ataque se produjo pocas horas después de que Starmer anunciara el domingo en una declaración televisada su decisión de autorizar a Estados Unidos el uso de bases británicas para lanzar ataques contra depósitos iraníes de misiles. Aunque el primer ministro intentó dejar claro que su decisión no había sido consecuencia del ataque con dron, sugiriendo que la había tomado antes, la secuencia temporal resultó evidente.
"Hemos tomado la decisión de aceptar esta petición, para evitar que Irán lance misiles por toda la región, que mate civiles inocentes, y que ponga en riesgo las vidas de británicos y ataque a países que no están implicados", explicó Starmer. El primer ministro justificó la medida argumentando que "el único modo de frenar la amenaza es destrozar los misiles en origen, en sus depósitos o en las lanzaderas".
Starmer enfatizó que "la base de nuestra decisión es la defensa colectiva de amigos y aliados históricos, y la defensa de vidas británicas. Lo hacemos de acuerdo con el derecho internacional". Junto al anuncio, el Gobierno británico publicó un dictamen legal que respalda la decisión: "El Reino Unido y sus aliados tienen permiso, bajo la ley internacional, para usar fuerza militar o darla como apoyo, en aquellas circunstancias en las que actúe en defensa propia, cuando se trate del único modo viable de responder a un ataque armado en curso, si el uso de la fuerza es necesario y proporcionado".
El primer ministro británico reiteró que el Reino Unido no participó en los ataques iniciales lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el sábado y que "no se unirá a acciones ofensivas ahora". Sin embargo, señaló que Irán "estaba golpeando intereses británicos y poniendo en riesgo a ciudadanos británicos, así como a nuestros aliados en la región".
Starmer indicó que los ataques iraníes "han impactado aeropuertos y hoteles donde se alojan ciudadanos británicos" y que el sábado "impactaron una base militar en Baréin, casi alcanzando a personal británico". Según el primer ministro, al menos 200.000 ciudadanos británicos se encuentran en la región, incluyendo residentes, personas de vacaciones y pasajeros en tránsito.
Según informaciones de la BBC, Estados Unidos probablemente utilizará la base de la RAF en Fairford, Gloucestershire, y la isla Diego García en el Océano Índico para los ataques contra instalaciones de misiles iraníes. La negativa inicial de Londres a permitir el uso de Diego García llevó al presidente estadounidense Donald Trump a expresar su decepción. Trump dijo al diario The Daily Telegraph que estaba "muy decepcionado" con Starmer por su rechazo inicial, añadiendo que la demora "probablemente nunca había ocurrido entre nuestros países antes" y que "parece que estaba preocupado por la legalidad".
El portavoz oficial del primer ministro británico, consultado sobre los comentarios de Trump, dijo que los ataques de Irán contra intereses británicos habían llevado al cambio de posición y describió al Reino Unido y Estados Unidos como "aliados incondicionales".
El ataque representa la primera vez que el conflicto de Oriente Próximo se extiende a territorio de la Unión Europea, ya que Chipre es Estado miembro desde 2004. El Reino Unido mantiene dos bases militares soberanas en Chipre desde la independencia de la isla en 1960: Akrotiri en el suroeste y Dhekelia en el este, que abarcan aproximadamente el 3% del territorio chipriota. En Akrotiri se encuentran aproximadamente 3.000 soldados británicos y constituye un elemento central en el despliegue militar británico global, según la página oficial de la RAF.
Las autoridades chipriotas declararon las bases británicas en la isla en estado de "amenaza de seguridad" a medianoche del domingo, según confirmó el Cyprus Mail. Se ordenó al personal refugiarse en sus hogares, alejados de las ventanas y protegidos tras mobiliario sólido.
El presidente chipriota Christodoulides convocó de inmediato al Consejo de Seguridad Nacional para evaluar el impacto del ataque y subrayó que su país no tiene intención de participar en ninguna operación militar. Chipre se encuentra a solo 250 kilómetros de la costa del Líbano y unos 300 kilómetros de Israel. Christodoulides remarcó que el país seguirá centrado en su papel humanitario, "siempre como parte de la solución y no del problema".
El Gobierno chipriota "lamentó" la falta de una "garantía clara" por parte del Reino Unido sobre si sus bases en la isla están siendo usadas en los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel sobre Irán. Debido a los acontecimientos, Chipre pospuso una reunión informal de ministros de Asuntos Europeos prevista para el lunes y martes.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, expresó su apoyo tras mantener una conversación con Christodoulides. "Aunque la República de Chipre no era el objetivo, quiero ser clara: apoyamos colectiva, firme e inequívocamente a nuestros Estados miembros frente a cualquier amenaza", escribió Von der Leyen en sus redes sociales.
Grecia anunció el envío de dos fragatas de guerra y dos aviones caza F-16 para ayudar con la protección de Chipre. El ministro de Defensa griego, Nikos Dendias, declaró que su nación está lista para defender Chipre "de cualquier manera posible" y "contribuir de todas las formas posibles" a la defensa de la isla, según recogió la agencia Reuters.
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, mostró "todo el apoyo y solidaridad con Chipre" y subrayó que Europa tiene que seguir siendo "un proyecto de paz", con una voz "de equilibrio y moderación". Albares señaló en declaraciones a la prensa en Madrid que hay que trabajar por la "desescalada".
El Gobierno alemán advirtió que el ataque con dron muestra la disposición de Teherán a una escalada. Sin embargo, el ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, descartó categóricamente la participación de su país en la guerra. "El Gobierno definitivamente no tiene la intención de participar de ninguna manera", aseguró en una entrevista con la emisora Deutschlandfunk, precisando que Alemania no cuenta con bases militares en la zona ni con los medios militares correspondientes.
Las declaraciones de Wadephul matizaron un comunicado conjunto emitido el domingo por Francia, Reino Unido y Alemania, conocido como el bloque E3, en el que anunciaron que considerarán tomar medidas para destruir la capacidad de Irán de lanzar misiles y drones, para defender sus intereses y los de sus aliados en Oriente Medio. Wadephul precisó que cada Estado interpreta la declaración del E3 "a su manera".
No obstante, Wadephul advirtió de la necesidad de ser conscientes de que si esta guerra continuara en esta dirección también afectaría a Europa. Añadió que Irán representa "un peligro considerable no sólo para Israel y para la región, sino también para Alemania y para Europa". "Y si se pone fin a las actividades de este régimen de tal manera que, al menos, ya no pueda actuar contra nosotros como lo ha hecho en el pasado, entonces aumentará nuestra seguridad aquí en Alemania, y eso es para mí un aspecto decisivo", argumentó.
La líder conservadora británica Kemi Badenoch acusó al Gobierno de estar "demasiado asustado" para tomar una postura más fuerte contra Irán porque algunos votantes laboristas están "influenciados por conflictos en Oriente Medio, no por el interés nacional británico". "Así que vemos a nuestro primer ministro y ministros del gabinete retorcerse y evadir en entrevistas, porque no pueden decir lo que necesita ser dicho porque demasiados de sus votantes no quieren escucharlo", declaró Badenoch.
El líder de los Demócratas Liberales, Ed Davey, exigió que "el Reino Unido no debe ser cómplice de acciones militares ilegales" y demandó que los parlamentarios tengan voz sobre permitir a Estados Unidos usar bases británicas. El líder de Reform UK, Nigel Farage, calificó la decisión de permitir a Estados Unidos usar bases militares británicas como "mejor tarde que nunca" y describió a Starmer como "un seguidor, no un líder". El líder del Partido Verde, Zack Polanski, condenó la medida, diciendo que Starmer había saltado a "otra guerra ilegal en Oriente Medio".
Starmer coordinó su decisión con Alemania y Francia. El primer ministro había advertido el sábado que cazas de combate de la RAF sobrevolaban el cielo de Oriente Próximo en misiones defensivas. Según Starmer, aviones británicos interceptaron con éxito ataques iraníes, pero añadió que "nuestros socios en el Golfo nos han pedido que hagamos más para defenderlos y es mi deber proteger vidas británicas".
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico ha solicitado a los ciudadanos británicos en Baréin, Israel, Kuwait, los territorios palestinos, Catar y Emiratos Árabes Unidos que registren su presencia para recibir actualizaciones. Funcionarios del Gobierno británico están formulando planes para potencialmente evacuar a ciudadanos británicos de Oriente Medio, en caso de que el espacio aéreo en la región permanezca cerrado, según informó la BBC.
El Gobierno británico no ha declarado explícitamente si respalda los ataques estadounidenses-israelíes contra Irán o si considera que son legales. Starmer señaló que corresponde a Estados Unidos establecer la base legal de sus acciones, y que aunque el Reino Unido no participó en los ataques, "compartimos, sin embargo, el objetivo principal de todos los aliados en la región y Estados Unidos de que Irán nunca debe tener un arma nuclear".
Estados Unidos e Israel comenzaron a atacar Irán el sábado, con Trump alentando al pueblo iraní a remover al gobierno del país. El régimen iraní ha respondido con ataques contra activos estadounidenses y países de la región con presencia militar estadounidense, incluyendo Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak.
En las últimas semanas, Londres ha reforzado la zona con sistemas de defensa antiaérea y antidrones, radares y aviones F-35, según informó Infobae. El Ministerio de Defensa británico indicó que el "dispositivo de protección en la región se encuentra en el nivel más alto". El personal militar permanece en estado de alerta mientras continúan las investigaciones sobre el origen y la autoría de las explosiones en la base.