Un dron ucraniano se estrelló el lunes 23 de marzo en un lago congelado del distrito de Varėna, Lituania, a unos 20 kilómetros de la frontera con Bielorrusia, según confirmó la primera ministra lituana Inga Ruginienė. El aparato formaba parte de un enjambre de drones desplegados para atacar la terminal de carga petrolera de Primorsk en Rusia, pero fue desviado de su curso, probablemente por interferencia electrónica rusa, según el Ministerio de Defensa lituano.
El incidente ocurrió a las 3:04 de la madrugada del lunes, cuando el dron cayó sobre el hielo de un lago cerca de la aldea de Lavysas, sin causar heridos, según reportaron las autoridades lituanas. Los restos del aparato fueron localizados por servicios de emergencia y fuerzas militares que se desplegaron rápidamente en el lugar.
El ministro de Defensa lituano, Robertas Kaunas, citó hallazgos preliminares que indican que el dron era parte de un ataque ucraniano contra el puerto de Primorsk, una de las dos principales instalaciones de exportación de petróleo de Rusia en la costa del Mar Báltico que fueron atacadas aproximadamente al mismo tiempo. Kaunas señaló que era altamente probable que el aparato fuera desviado de su trayectoria por interferencia electrónica rusa.
La primera ministra Ruginienė, de 44 años, convocó una reunión de emergencia de la Comisión Nacional de Seguridad para el martes por la mañana, donde se presentaron todas las circunstancias relacionadas con el incidente. Durante la comparecencia ante los medios tras la reunión, Ruginienė afirmó que se podía decir "con certeza" que el objeto volador era "un dron perdido".
A pesar de que el dron era de origen ucraniano, la primera ministra lituana responsabilizó parcialmente a Moscú por el incidente. "Esto no es un incidente local, esto es parte de un panorama de seguridad más amplio", declaró Ruginienė. "La agresión rusa contra Ucrania crea riesgos adicionales para toda la región".
El Centro Nacional de Gestión de Crisis de Lituania confirmó que el objeto cayó durante las primeras horas del lunes, y funcionarios militares verificaron la presencia de escombros en el lugar. "Confirmamos que los restos son visibles en la escena, la policía y el departamento de bomberos están trabajando, y un helicóptero de la Fuerza Aérea también se dirige a la escena para observación", informó el ejército lituano.
Ruginienė aseguró al público que el objeto no representa una amenaza directa para los residentes. "La policía, el Departamento de Bomberos y Rescate están trabajando en la escena, un helicóptero de la Fuerza Aérea y otras fuerzas se dirigen al lugar: se ha activado el plan 'Escudo'. El Ejército lituano compartirá regularmente toda la información abierta con el público lo más rápido posible", declaró la primera ministra.
Este incidente se produce después de que Lituania solicitara el año pasado a la OTAN más defensas aéreas, tras dos aterrizajes de drones militares procedentes de Bielorrusia, aliado de Rusia, en territorio lituano en julio de 2025. A principios de marzo de 2026, la inteligencia lituana informó que creía que ambos drones habían entrado al país por error.
El ministro Kaunas reconoció los desafíos de seguridad que enfrenta la región. "Mientras continúe la guerra de Rusia en Ucrania, la probabilidad de tales incidentes sigue siendo alta, por lo que Lituania está invirtiendo en defensa aérea y fortaleciendo la vigilancia. Sin embargo, debemos admitir que la defensa aérea es uno de los mayores desafíos que enfrenta la OTAN en su conjunto", declaró.
Kaunas añadió que hay planes para que representantes lituanos visiten Ucrania próximamente para discutir innovaciones en tecnología de defensa aérea. "Tenemos que aceptar la nueva realidad, pero no debemos poner excusas ni rehuir la responsabilidad: tenemos que trabajar aún más duro para fortalecer nuestras capacidades de vigilancia y defensa aérea", afirmó el ministro.
Lituania, miembro de la OTAN que fue invadida, ocupada y formalmente incorporada a la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial, manteniendo este estatus durante toda la Guerra Fría, ha sido un firme partidario de Ucrania en medio de la invasión rusa.
En un contexto más amplio, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy reportó que Rusia planea expandir su red de estaciones de control terrestre para drones de largo alcance tanto en territorios ucranianos temporalmente ocupados como en Bielorrusia. Tras una sesión informativa del jefe de Inteligencia de Defensa de Ucrania, Zelenskyy confirmó que cuatro de estas estaciones estaban programadas para ser desplegadas en suelo bielorruso.
Zelenskyy también señaló que, si bien las fuerzas rusas habían aumentado recientemente sus operaciones ofensivas, estos intentos resultaron en más de 8.000 bajas rusas en una sola semana y no lograron cumplir los objetivos estratégicos del Kremlin.
El incidente subraya los riesgos de seguridad que enfrenta la región báltica debido a la guerra en Ucrania y la creciente sofisticación de las operaciones con drones, tanto ofensivas como defensivas. La capacidad de Rusia para interferir electrónicamente con drones enemigos, desviándolos de sus objetivos, plantea desafíos adicionales para las operaciones militares ucranianas y para la seguridad de los países vecinos de la OTAN.
Las autoridades lituanas continúan investigando el incidente y han prometido mantener informado al público sobre cualquier desarrollo adicional. El caso también destaca la necesidad urgente de fortalecer las capacidades de defensa aérea en toda la región, un tema que se espera sea discutido en futuros foros de la OTAN.