La economía estadounidense creció un 2% anualizado en el primer trimestre de 2026, según cifras oficiales publicadas esta semana, resistiendo la presión de la guerra entre EE.UU. e Israel contra Irán que ha provocado una crisis energética comparable a las de los años 70. El crecimiento se produjo pese a que la inflación alcanzó 3.3% en marzo, su nivel más alto en casi dos años, impulsada por el cierre del Estrecho de Hormuz y el encarecimiento del petróleo.