La administración del presidente Donald Trump mantiene su estrategia de máxima presión económica contra Irán mediante un bloqueo naval que ha llevado la economía iraní a un punto crítico, mientras la economía estadounidense muestra resiliencia con un crecimiento del 2,7 por ciento anual del PIB real y récords en los mercados bursátiles, según declaraciones del secretario del Tesoro Scott Bessent y el analista económico Larry Kudlow.