

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy reveló este sábado que Estados Unidos ha propuesto un nuevo formato de conversaciones de paz que incluiría representantes de Ucrania, Rusia, Estados Unidos y posiblemente Europa, en un intento por poner fin al conflicto armado que ya dura casi cuatro años.
Las negociaciones, programadas para este sábado en Miami, marcan un punto de inflexión diplomática después de que los representantes de Ucrania y Rusia no se reunieran cara a cara desde julio de 2025. El enviado especial ruso Kirill Dmitriev ya se encuentra en la ciudad estadounidense para participar en las conversaciones, que serán mediadas por el enviado de Donald Trump, Steve Witkoff, y su yerno Jared Kushner.
Según declaraciones de Zelenskyy a la prensa en Kiev, el formato propuesto contempla la participación de representantes de Ucrania, Estados Unidos, Rusia y potencialmente de Europa. El presidente ucraniano indicó que la decisión final sobre el formato se tomará después de evaluar los resultados de las discusiones bilaterales con los negociadores estadounidenses que se reanudaron el viernes.
Los planes de paz estadounidenses incluirían garantías de seguridad para Ucrania, pero también esperan que Kiev esté dispuesto a ceder algunos territorios, una propuesta que ha generado resistencia entre los ucranianos. El secretario de Estado Marco Rubio enfatizó que no se forzará a Ucrania a aceptar un acuerdo con el que no se sienta cómoda.
Mientras tanto, el conflicto continúa activo. Rusia afirma haber capturado dos pueblos en las regiones ucranianas de Donetsk y Sumy, y un ataque con misiles rusos contra la infraestructura portuaria de Odesa dejó al menos ocho personas muertas y 27 heridas.
Zelenskyy ha sido enfático en que solo Estados Unidos puede persuadir a Rusia para que termine la guerra, y ha pedido aumentar la presión sobre Moscú mediante más suministros de armas y sanciones económicas. El presidente ucraniano también rechazó categóricamente cualquier posibilidad de celebrar elecciones en territorios ocupados por Rusia.
Las tensiones siguen siendo altas. Mientras Rusia argumenta que la participación europea obstaculizaría el proceso de paz, los países bálticos han pedido al Comité Olímpico Internacional que mantenga las restricciones a atletas rusos y bielorrusos.
Los próximos días serán cruciales para determinar si estas conversaciones en Miami pueden representar un avance real hacia la paz o simplemente serán otro intento fallido de detener un conflicto que ya ha causado enormes pérdidas humanas y materiales.