Planificadores militares del Ejército Popular de Liberación de China han diseñado una estrategia para atacar portaaviones estadounidenses a distancias superiores a 1.620 millas náuticas (3.000 kilómetros), según un estudio publicado en la revista china Tactical Missile Technology. El plan combina satélites, inteligencia artificial y enjambres de misiles coordinados para amenazar grupos de portaaviones incluso en bases alejadas como Guam, desafiando la estrategia estadounidense de dispersión naval en el Pacífico.