

El economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Pierre-Olivier Gourinchas, ha señalado que España destaca como uno de los puntos positivos de la zona euro, subrayando que su crecimiento económico no solo se debe al aumento de la mano de obra, sino también a mejoras significativas en productividad durante los últimos años, según declaró en una entrevista con El País.
El economista francés Pierre-Olivier Gourinchas, de 57 años, profesor de la Universidad de California y economista jefe del FMI, ha ofrecido una valoración positiva sobre la economía española en el contexto europeo, destacando que el país ha logrado combinar la creación de empleo con avances en productividad.
"España es también uno de los puntos positivos de la zona euro", afirmó Gourinchas durante una entrevista realizada en Bruselas, según recoge El País. El economista matizó que si bien "ha habido una contribución del crecimiento que procede del aumento de la mano de obra, en buena parte por la llegada de extranjeros", también se ha producido un cambio cualitativo importante: "En los dos o tres últimos años se ha producido un aumento de la productividad y cierta convergencia respecto a otras economías europeas".
Esta evaluación contradice la visión tradicional de que el crecimiento español es principalmente extensivo, basado solo en la creación de empleo. Según los datos manejados por el FMI, cada puesto de trabajo nuevo está aportando más al PIB que en años anteriores, lo que refleja una mejora en la formación y capacidades del trabajador promedio.
Las previsiones del organismo internacional para España son relativamente optimistas en comparación con el resto de la eurozona. "Esperamos una ralentización del PIB en 2027, del 2,3% de este año, hasta el 1,9%", explicó Gourinchas. "El crecimiento potencial se sitúa en el 1,7%, es más alto que en el resto de la zona euro, aunque ese porcentaje también refleja un aumento de mano de obra relativamente positivo".
En cuanto a los sectores que están impulsando esta mejora en la productividad, destacan el turismo reconfigurado, que está experimentando una digitalización que permite operar con menos recursos pero mayor rentabilidad; las finanzas y tecnologías de la información, que han modernizado procesos; y el comercio minorista y distribución, que gracias a la automatización están reduciendo costes y aumentando márgenes.
El FMI ha revisado al alza sus previsiones de crecimiento para España, situándolo en torno al 2,5% para 2024, lo que coloca al país entre las economías más dinámicas de Europa. Esta revisión contrasta con la situación de otras grandes economías europeas como Alemania, que enfrenta problemas estructurales y bajo rendimiento.
Otro aspecto destacado por Gourinchas fue la situación presupuestaria española. Ante la pregunta sobre si la falta de nuevos Presupuestos Generales durante más de dos años supone un problema para las políticas económicas, el economista jefe del FMI fue claro: "Los planes presupuestarios que nos han mostrado, que son los mismos que comparten con la Comisión Europea, parecen razonables en términos de la consolidación fiscal que está teniendo lugar en España y otros países. Tal vez se podría acelerar un poco, pero las magnitudes parecen correctas desde nuestra perspectiva".
En un contexto más amplio, Gourinchas analizó la situación de la eurozona, señalando que aunque se ha evitado la recesión, persisten problemas estructurales. "El crecimiento ha sido relativamente robusto, del 1,4% el año pasado, se espera un 1,3% este 2026 y otro 1,4% en 2027", indicó. Sin embargo, advirtió que "el crecimiento potencial es demasiado bajo y vemos la brecha que se ha abierto en términos de productividad y producción per cápita respecto de Estados Unidos".
El economista también abordó la situación global, marcada por la guerra comercial iniciada en 2025 tras las políticas proteccionistas de la administración Trump. Según Gourinchas, los aranceles "han causado daño, pero otros elementos lo han compensado". El arancel final medio quedó en el 18,5%, por debajo de las proyecciones iniciales, y "el sector privado mostró una adaptabilidad tremenda, redirigiendo sus cadenas de suministro".
No obstante, advirtió sobre los efectos a largo plazo: "A medida que vas perdiendo eficiencia y suben tus costes, es algo que esperamos. Al final, Estados Unidos es quien está pagando esos aranceles, según muestran los datos. Hay que pensar en ellos como un impuesto interno".
Gourinchas también destacó la importancia de la independencia de los bancos centrales, calificándola como "absolutamente crítica" y "una de las lecciones más importantes de los últimos años". Según explicó, la credibilidad de estas instituciones permitió proceder a la desinflación entre 2021 y 2024 sin provocar grandes recesiones.
En cuanto a la resiliencia mostrada por la economía global ante los diversos choques desde 2020 (pandemia, inflación, guerra en Ucrania, aranceles), el economista advirtió que "sería peligroso pensar" que el capitalismo se ha vuelto inmune a las crisis. Si bien reconoció que ha habido una notable resistencia, especialmente en los mercados emergentes, también señaló que las medidas extraordinarias tomadas durante la pandemia "solo se pueden hacer una vez".
De cara al futuro, el FMI identifica varios desafíos que podrían afectar la evolución positiva de España, entre ellos la ralentización global del comercio, la necesidad de mantener la estabilidad fiscal sin frenar la inversión pública, la gestión eficiente de los fondos europeos de recuperación y el envejecimiento demográfico con sus efectos en el mercado laboral.