El Sudeste Asiático se prepara para un patrón climático extremo de El Niño que podría reducir la producción de arroz hasta un 8% y disparar los precios de alimentos básicos, según expertos consultados por medios internacionales. La amenaza climática llega mientras los gobiernos de la región ya luchan contra la inflación provocada por el aumento de costos energéticos y de transporte vinculados a la guerra en Irán, creando una tormenta perfecta que podría desencadenar inestabilidad política generalizada.