Keir Starmer rechaza dimitir como primer ministro del Reino Unido pese a que al menos 86 diputados laboristas exigen su salida tras la debacle electoral del 7 de mayo, cuando el Partido Laborista sufrió una derrota histórica frente a la ultraderecha de Nigel Farage y Los Verdes. Cuatro miembros de su Gobierno han dimitido este martes, mientras más de 100 parlamentarios firman un manifiesto de respaldo al mandatario, quien argumenta que nadie ha activado el mecanismo formal para forzar primarias y que su salida sumiría al país en el caos.