Los incendios forestales, tradicionalmente asociados a regiones cálidas y secas, ahora amenazan zonas de clima frío como las Tierras Altas de Escocia y las tierras altas irlandesas, según advierte un análisis publicado en Whole Life Carbon. El fenómeno refleja cómo el cambio climático está alterando patrones de riesgo en regiones históricamente inmunes a este tipo de desastres naturales.