Emiratos Árabes Unidos frustró el viernes 8 de mayo un ataque con misiles y drones iraníes, el más reciente de más de 2.800 ataques registrados desde febrero, según fuentes oficiales. El incidente ocurre mientras Abu Dabi intensifica su cooperación militar con Israel y expande agresivamente su influencia en conflictos africanos, trazando un curso independiente de Arabia Saudita en la región.