Las principales compañías de inteligencia artificial del mundo, incluyendo Palantir, OpenAI, Google y Amazon, están integradas en la infraestructura de selección de objetivos militares de Estados Unidos e Israel sin estar sujetas a los marcos regulatorios que rigen a los contratistas de defensa tradicionales, según un análisis publicado por The Guardian. Estos sistemas, utilizados en conflictos recientes en Gaza e Irán, generan listas de objetivos a velocidades que imposibilitan la verificación humana adecuada, erosionando los principios fundamentales del derecho internacional humanitario.