SpaceX, Google y Blue Origin han presentado planes para lanzar grandes flotas de satélites a la órbita terrestre baja que funcionarían como centros de datos orbitales, según reporta la revista Nature. La iniciativa busca abordar las crecientes preocupaciones sobre el consumo de energía y agua de los centros de datos terrestres, utilizando luz solar para energía y el frío natural del espacio para refrigeración, aunque investigadores advierten que los desafíos técnicos podrían retrasar su implementación más allá de los plazos propuestos por las compañías.