A pesar de que España lidera el crecimiento económico entre los países de la OCDE, casi triplicando los porcentajes de la zona euro, uno de cada cuatro ciudadanos permanece en riesgo de pobreza, según datos de la Red Europea contra la Pobreza y la Exclusión Social. El país enfrenta una paradoja donde el crecimiento económico no se traduce en reducción de la pobreza, con 13 millones de personas afectadas y la mayor tasa de pobreza infantil de Europa.