El sector turístico español afronta en 2026 un encarecimiento sin precedentes impulsado por la escalada del precio del petróleo tras la guerra en Irán, que acumula una subida del 60%, y la duplicación de tasas turísticas en destinos como Barcelona y Baleares. A pesar de los conflictos geopolíticos y el incremento de costes, el Ministerio de Industria prevé la llegada de 26 millones de turistas extranjeros en el primer cuatrimestre, según datos publicados el 15 de enero, mientras municipios como Toledo implementan medidas pioneras para regular los flujos de visitantes.