

España ha alcanzado un hito histórico al superar el millón de trabajadores latinoamericanos afiliados a la Seguridad Social, convirtiéndose en el segundo grupo más numeroso de trabajadores extranjeros en el país, según datos proporcionados por la Seguridad Social a El País. Colombia, Venezuela, Perú, Ecuador y Argentina lideran esta comunidad laboral que se ha duplicado desde 2019.
La cifra de trabajadores latinoamericanos afiliados a la Seguridad Social en España alcanzó los 1.062.000 en septiembre de 2025, tras superar la barrera del millón en mayo de este mismo año. Este crecimiento posiciona a los latinoamericanos como el segundo grupo más importante de trabajadores extranjeros, solo por detrás de los europeos, a quienes están a punto de superar.
Por nacionalidades, los colombianos encabezan la lista con 253.000 afiliados, seguidos por venezolanos (207.000), peruanos (99.000), ecuatorianos (76.000) y argentinos (69.000). A estos se suman trabajadores de Honduras (61.000), Paraguay (50.000), Brasil (42.000), Cuba (41.000) y Bolivia (39.000), completando los diez países con mayor presencia laboral en España, según los datos proporcionados por la Seguridad Social a El País.
Desde 2019, el número de afiliados latinoamericanos se ha duplicado, sumando medio millón más de trabajadores. Las nacionalidades que más han crecido son Colombia (+176.000), Venezuela (+146.000) y Perú (+60.000). Mónica Monguí, doctora en Sociología e investigadora de la Universidad Complutense de Madrid especialista en migraciones, explica que este aumento se debe a "la necesidad estructural de mano de obra en sectores donde la población española no cubre la demanda, así como la estabilización de comunidades que llevan más de una década asentadas en España".
Álvaro Zuleta, presidente de la asociación Aculco, atribuye este crecimiento a "las crisis económicas que han enfrentado estos países en los últimos años". Monguí añade que "la consolidación del bloque andino refleja un patrón de asentamiento estable, urbano y familiar. Ya no se trata solo de flujos económicos, sino de proyectos de vida".
**Distribución por sectores laborales**
La hostelería se posiciona como el principal sector de empleo para los latinoamericanos. El 21% de los colombianos afiliados trabaja en este sector, porcentaje que aumenta al 24% entre los venezolanos y al 23% entre los argentinos. Estas cifras contrastan con el promedio nacional, donde solo el 10% de los trabajadores se dedica a la hostelería.
Pilar Liñán, argentina de 37 años que trabaja en un restaurante de Madrid, describe la realidad del sector: "Cada vez somos más argentinos, y se ve en la hostelería, un sector que te permite entrar al mercado laboral. Te explota mucho, a veces trabajas diez días seguidos. De los 15 que somos en mi restaurante solo hay un español, el resto son dominicanos, ecuatorianos, peruanos...".
Los ecuatorianos presentan un patrón diferente, siendo los únicos que no se dedican principalmente a la hostelería sino a la construcción. El 17% de los afiliados ecuatorianos trabaja en este sector, muy por encima de la media nacional del 7%. Vladimir Paspuel, presidente de la asociación Rumiñahui, explica que "muchos ecuatorianos se dedicaban a la construcción y lo siguen haciendo", reflejando el momento histórico de su llegada a España, mayoritariamente a principios de siglo.
En el ámbito sanitario, el 8% de los peruanos y el 6% de los colombianos trabajan en sanidad y servicios sociales. Aunque estas cifras están por debajo del promedio nacional (10%), superan la media del total de extranjeros (4,8%).
**Distribución geográfica**
La Comunidad de Madrid concentra el mayor número de trabajadores latinoamericanos, a pesar de ser la tercera autonomía en población. Es la región con más empleados peruanos, colombianos, venezolanos y ecuatorianos. Los argentinos son la única excepción, siendo más numerosos en Cataluña.
En Madrid, estos cinco grupos nacionales representan el 5% de todos los trabajadores, la proporción más alta de España. En contraste, Extremadura presenta la menor concentración, con solo 3.600 afiliados de estas nacionalidades, menos del 1% del total regional.
**Perfiles diversos: de la precariedad a la alta cualificación**
Las historias personales reflejan la heterogeneidad de la comunidad latinoamericana en España. Azucena Carhuajulca, peruana de 31 años, trabaja como interna cuidando a tres personas mayores en Bilbao por el salario mínimo profesional (16.576 euros brutos anuales). En el otro extremo, Jessica Klejman, venezolana de 37 años, se dedica al marketing y la comunicación en una empresa tecnológica internacional en Madrid, con "un salario de rango internacional y buenas condiciones".
Sergio, paraguayo de 28 años, representa la cara más precaria: trabaja sin papeles en la demolición de edificios, con jornadas de hasta 14 horas, sin material de seguridad y por unos 800 euros mensuales. "Tengo una gran sensación de impotencia. Muchos compañeros están muy deprimidos, pero siguen trabajando porque es lo único que tienen, por miedo a ser despedidos", explica.
En contraste, Ángela Villegas, colombiana de 37 años e ingeniera civil, trabaja en una promotora inmobiliaria tras haber realizado un máster en edición de proyectos. Nathalie Burbano, también colombiana y médica radióloga intervencionista, ejerce en el Hospital de Toledo tras haber homologado su título en menos de un año.
**Desafíos y perspectivas**
Monguí advierte que "el parecido sectorial [con los trabajadores españoles] es solo superficial, pues trabajan en los mismos sectores, pero no en los mismos puestos, ni con la misma estabilidad, ni con la misma remuneración". Según la socióloga, "el mercado laboral español sigue funcionando sobre una lógica de etnoestratificación, en la que el origen y nacionalidad determinan las posiciones y condiciones de trabajo".
La Encuesta de Población Activa del INE indica que hay 1,52 millones de ocupados extranjeros procedentes de América Latina, una cifra superior a los registrados en la Seguridad Social, lo que sugiere la existencia de trabajadores en situación irregular.
Un obstáculo importante para muchos latinoamericanos es el acceso a la Administración pública, que requiere la nacionalidad española o comunitaria. Ninguna de las cinco nacionalidades principales supera el 1% de afiliados en este sector, frente al 6% del total nacional.
La homologación de títulos universitarios también representa un desafío. Aunque algunos profesionales, como Nathalie Burbano, consiguen homologar rápidamente debido a la escasez en sus sectores, muchos otros enfrentan largos procesos burocráticos.
**Futuro de la migración latinoamericana**
El presidente de Aculco considera que el futuro flujo migratorio dependerá de dos factores: el desempeño del mercado laboral español y la situación de cada país latinoamericano. "Las llegadas serán mayores o menores en función de la estabilidad de los países de origen. Si mejora respecto a lo actual puede bajar", opina.
La tendencia en la afiliación parece moderarse año tras año: de 2022 a 2023 España ganó 131.000 afiliados latinoamericanos (+17,8%); de 2023 a 2024, 109.000 (+12,6%); y en el último ejercicio, 88.000 (+9%).
Este crecimiento de trabajadores latinoamericanos se enmarca en un contexto de máximos históricos de afiliación a la Seguridad Social en España, que cerró octubre con 21.839.592 afiliados medios, 141.926 más que en septiembre (+0,65%), según datos oficiales. La serie desestacionalizada se sitúa en 21.793.519 ocupados tras añadir 64.569 afiliados en octubre, con un avance anual de 505.674 afiliados.