El grupo Estado Islámico reivindicó la responsabilidad de un ataque que dejó al menos 29 personas muertas en la aldea de Guyaku, estado de Adamawa, en el noreste de Nigeria, según un comunicado difundido por la organización terrorista en Telegram. Hombres armados abrieron fuego contra personas reunidas en un campo de fútbol el domingo antes de incendiar viviendas, lugares de culto y motocicletas durante un asalto que duró varias horas, según autoridades locales.
El ataque ocurrió en la comunidad de Guyaku, ubicada en el área de gobierno local de Gombi, estado de Adamawa, en el noreste de Nigeria, según confirmaron autoridades estatales. El grupo Estado Islámico reivindicó la autoría del ataque mediante un comunicado en Telegram, aunque no especificó el motivo del asalto, según reportó la BBC.
El gobernador del estado de Adamawa, Ahmadu Umaru Fintiri, confirmó que al menos 29 personas murieron durante el ataque. Fintiri visitó la zona afectada el lunes y describió el incidente como "trágico e inaceptable", expresando sus condolencias a las familias de las víctimas, según informó The Tribune.
Autoridades locales y residentes relataron que los militantes asaltaron un campo de fútbol donde la gente se había reunido y abrieron fuego de manera indiscriminada. Un testigo presencial dijo a la agencia francesa AFP que los hombres armados "dispararon al azar", según reportó Ynet News. Posteriormente, los atacantes incendiaron casas, lugares de culto y motocicletas, según la BBC.
La oficina de medios del gobernador indicó que el ataque duró varias horas en Guyaku. Al evaluar los daños en la zona, el portavoz del gobernador escribió en Facebook que "la atmósfera en la comunidad permanece tensa, con dolor y miedo evidentes", según la BBC. Muchas familias "han abandonado sus hogares por temor a nuevos ataques", añadió el portavoz.
Fintiri publicó en X: "Mi corazón se rompe por la gente de Guyaku en Gombi. Hoy, estuve en el lugar donde nuestros hermanos y hermanas fueron cruelmente arrebatados de nosotros. Este acto de cobardía es una afrenta a nuestra humanidad y no quedará impune", según The Tribune.
El gobernador anunció la intensificación de operaciones de seguridad en la región. "Estamos intensificando las operaciones de seguridad de inmediato para restaurar la paz y garantizar que cada residente se sienta seguro en su hogar nuevamente", dijo Fintiri, según ambas fuentes.
La región fronteriza con Camerún ha sido escenario de repetidos ataques por parte de bandas criminales locales y afiliados del Estado Islámico en los últimos años, según la BBC. A principios de este mes, casi 400 personas fueron sentenciadas durante juicios masivos por sus vínculos con los grupos islamistas militantes Boko Haram y su grupo escindido rival, la Provincia de África Occidental del Estado Islámico (Iswap), según la misma fuente.
En 2009, Boko Haram lanzó una insurgencia en el noreste de Nigeria que ha provocado la muerte de decenas de miles de personas y el desplazamiento de más de dos millones en los años transcurridos, según grupos de ayuda citados por la BBC. El conflicto yihadista se ha extendido a los países vecinos de Níger, Chad y Camerún.
El gobierno nigeriano enfrenta una presión intensa para frenar la creciente inseguridad en la nación más poblada de África, que también ha estado bajo escrutinio internacional antes de las elecciones generales del país programadas para enero, según la BBC. A finales del año pasado, Estados Unidos lanzó ataques "poderosos y mortales" contra militantes vinculados al Estado Islámico en el noroeste de Nigeria, según la misma fuente.
La situación en Guyaku permanece bajo investigación por parte de las autoridades estatales, según The Tribune. El incidente representa uno de los ataques más mortales en la región en meses recientes y subraya los desafíos de seguridad persistentes que enfrenta Nigeria en su lucha contra grupos extremistas.