Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irak impulsan proyectos de infraestructura para desviar sus exportaciones de petróleo del estrecho de Ormuz, después de que Irán cerrara esta vía marítima en febrero durante la guerra con Estados Unidos e Israel, bloqueando aproximadamente una quinta parte del suministro energético mundial, según reportes de medios especializados y expertos en energía.