El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio declaró este jueves que Cuba representa una "amenaza a la seguridad nacional" de Estados Unidos y advirtió que la probabilidad de alcanzar un acuerdo pacífico "no es alta", mientras el canciller cubano Bruno Rodríguez acusó a Rubio de "mentiras" y negó que la isla constituya peligro alguno para Washington. Las declaraciones se producen un día después de que Estados Unidos acusara formalmente al expresidente cubano Raúl Castro de asesinato por el derribo de dos aviones en 1996 que causó la muerte de ciudadanos estadounidenses.