Quince personas de Colombia, Ecuador y Perú fueron deportadas el 17 de abril de 2026 a Kinsasa, capital de la República Democrática del Congo, como parte de un acuerdo migratorio confidencial entre el gobierno de Trump y el país africano. Los deportados permanecen en un hotel cerca del aeropuerto sin pasaportes, dinero ni claridad sobre su futuro, en un país que no conocen y cuyo idioma no hablan, según reportó NPR tras entrevistar a cinco de ellos.