Estados Unidos deportó a unas dos docenas de migrantes a la República Centroafricana, uno de los países más pobres y conflictivos del mundo, en un vuelo que partió desde Luisiana el jueves por la noche y aterrizó en Bangui el viernes, según informó la abogada de una activista iraní prodemocracia que se encontraba entre los deportados. El traslado se realizó bajo un acuerdo controvertido que permite a Washington deportar a migrantes que no pueden ser devueltos a sus países de origen.